No cabe duda que estamos en un momento histórico, en el que la IA nos está haciendo avanzar en prácticamente todos los campos y a una gran velocidad. La gestión de proyectos web no es una excepción y la implicación de la IA está facilitando el trabajo de muchas agencias pero también favoreciendo la posición del cliente.
La IA no ha cambiado el esquema de un proyecto web y se siguen manteniendo las etapas tradicionales:
investigación -> conceptualización -> diseño -> desarrollo.
Sin embargo, como veremos en este artículo, la IA está aportando una mejor información a lo largo de estos procesos y considerables reducciones de tiempo, que se traduce en menores costes. La IA nos ayuda a construir sitios web más eficientes y más baratos.
Investigación asistida por IA
El principio de todo proyecto web es la investigación. En este proceso tratamos de contestar a preguntas muy diversas, tales como:
- ¿A qué se dedica nuestro cliente y cómo trabaja?
- ¿Cuáles son sus audiencias y qué características tienen?
- ¿Cuáles son sus competidores y cómo se presentan en internet?
- ¿Cómo será el mantenimiento del sitio web cuando esté operativo?
En este aspecto vamos a encontrar una gran ayuda en la IA, que nos va a permitir desarrollar esta investigación de forma ordenada, sugiriendo fuentes de información que nos hubiera sido difícil acceder sin su concurso. Iterar (volver a preguntar) sobre una IA nos va a ir acercando cada vez más a la información que necesitamos.
Del dato al concepto
Todo este proceso de investigación nos tiene que servir para desarrollar el concepto: cómo ha de ser nuestro sitio web y cuáles van a ser sus rasgos diferenciales. Aquí, la IA nos va a ser de gran utilidad para ayudarnos a crear la identidad digital del sitio web.
En este proceso, la IA puede trabajar para definir la propuesta de valor del sitio web y expresarla gráficamente eligiendo colores y tipografías que se asocien con la imagen que se desea proyectar. También puede asesorar en elegir el tono de comunicación e, incluso, crear unos primeros mensajes de texto.
En esta etapa, la ayuda de la IA será inestimable para definir la arquitectura del sitio web y su estructura de navegación, al igual que aquellos temas clave que nos permitirá crear clusters de contenidos para SEO.
Del boceto al sistema de diseño
Tener un sistema de diseño que definiera con exactitud las características de cada uno de los elementos de identidad digital y cómo han de ser aplicados en diversas circunstancias era algo que, no hace mucho, sólo estaba al alcance de grandes empresas.
Hoy, la IA es capaz de construir bocetos basados en los conceptos definidos y, en base a subsiguientes aprobaciones y ajustes, llevarlos hasta un sistema de diseño adecuado a las necesidades de la empresa.
Todo ello con resultados prácticamente inmediatos y a un coste apto para que pequeñas y medianas empresas se puedan beneficiar de trabajar con recursos similares a los de las grandes.
El desarrollo no-code
El desarrollo web, en el último decenio, ha estado basado en plataformas no-code, es decir, plataformas que nos permitían montar un sitio web sin necesidad de escribir una sola línea de código. Ésto siempre supuso una limitación porque, si no existía un plugin que pudiese realizar una determinada tarea, había que introducir código.
Hoy en día, la IA es capaz de generar código en cualquier lenguaje de programación y nos permite añadir cualquier funcionalidad a un sitio web con muy poco esfuerzo, elevando las capacidades de los sitios web para sus usuarios.
Automatizaciones
Otro factor en el que está influyendo la IA en los proyectos de creación de sitios web son las automatizaciones.
Una automatización es un proceso bien definido que parte de un activador (evento, tiempo, etc), ejecuta una serie de acciones y, por lo general, devuelve un resultado. Aunque las automatizaciones no son procesos de IA se benefician de ella en el momento que implican reconocimiento de patrones o toma de decisiones complejas.
Muchos sitios web cuentan ya con este tipo de recursos para gestionar procesos internos, muchos de ellos relacionados con interacciones con otras plataformas como CRMs y ERPs. Otros utilizan las automatizaciones para ejecutar tareas de mantenimiento, como limpiezas de la base de datos o detecciones de fallos.
Conclusión
La IA está teniendo un impacto muy positivo sobre la gestión de los proyectos web. Incluso, empiezan a aparecer herramientas de IA específicamente diseñadas para realizar esas tareas. Sin embargo, como en todo lo que está relacionado con la IA, el factor humano es, al menos por ahora, imprescindible, porque para que la IA ofrezca buenas respuestas, hay que plantear muy bien las preguntas.
Desde luego, la agencia que no esté incorporando el conocimiento de la IA en su arsenal de recursos, está perdiendo competitividad a cada minuto que pasa.